Pernicia Niquitao una Verónica en la cara

Pernicia niquitao Una verónica en la cara

Textos para instalar i la bailarina

Por Victoria valencia

 

En mi memoria Adriana Aristizabal la princesita asesinada en su castillo por un Fredy Conejo Blanco el 9 de agosto de 2008 arriba el alazán i su jinete bam bam

 

Siempre en escena

La abuelita bita
La ballenita
Fredy Conejo blanco
La bailarina – interpreta el movimiento de la ciudad

 

Acotación general para el movimiento de la ciudad

 

Entre los pliegues de mi falda suturas para los restos de la infamia

Sobre el territorio mis falanges la izquierda la derecha – entre la abertura de mis piernas  se inaugura el holocausto-  transportan restos de muñecas i la taza de agua de panela al niño que musita la oración babeándome las ingles

El olor rancio de la abuela cubre de besos i bendiciones la fechoría del infante cubre el rostro impactado de la niña amortajado sin piedad

En la zona de mis bragaduras una puerta con candado ha sido reventada

Están los cuerpos de las niñas inmoladas

El niño corre hasta el hueco de la abuela

Tal vez si llore aun es noche

 

 

Circulo vicioso

 

La ballenita: Estoy enterrada de lado porque boca arriba tengo pesadillas en una fosa privada que mi abuela llena de rosas. Fredy conejo blanco sopla en la esquina  juega a la ruleta rusa i posee mujeres frenéticamente hasta   que cambia el miembro por el puñal por el machete por el cuchillo o el revólver que mantiene debajo de la colcha debajo del colchón de la cama de su mamá.

Érase una vez.

 

Circulo con intersecciones      

 

Abuelita bita i la ciudad: Cisco de hienas hiena desde hiena hijos del retumbo de sus padres puño cisura las montañas parpadean puño cisura la bilis amanece hunde el grito escarba en otro cuerpo algo está perdido un niño escarbando en una niña rutas contra el enigma los nudillos desastillados los nudillos la boca de la niña escupe sangre los dientes todavía tintinean en la caída son luciérnagas abatidas entre las manos de la niña sus orejas  bombean  liquido piquetes de diamantes insolubles ahora se esparcen así son las semillas se distraen en la periferia de su tronco.

Coro en la intersección: Oye David no le estrelles su rostro contra el muro detente que tu Goliat está tendida. Mira la cabeza abatida contra el pecho .Oye David mira bien tu Goliat está vencida.

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La ballenita: verónica crucificada contra el mundo murmurando un nombre

 

Abuelita bita: una hazaña el despliegue de su mano eyaculando hierro en la carne de verónica que se contrae a cada embestida de su amante no dice nada ella no dice nada su boca ha perdido la saliva

 

Fredy conejo blanco: extasiado arrecho i con derecho quiero que ella me deje el hueco para el polvo de la aurora soy Fredy exterminador pies de ángel extasiado avanzo hasta las esquinas del hambre  sobre las aguas que me llevan a  mi aldea hasta los brazos de mi abuela que me espera para morir mil veces con las muertes  de los días me mezo en la intemperie i remedo la luna con el menguante de mi mano  tu rostro vuelto el mío soy David enardecido con Goliat tu rostro lo reviento lo remato  lo destrozo mientras mi mamá me prepara el agua de panela

Abuelita bita: Brutalidad de bultos estampándose contra el muro

 

Fredy conejo Blanco: el bulto es ella la desconsiderada que no me abrió las piernas en la madrugada

Abuelita bita i la ciudad: pobre el conejo que tiene entre las piernas una estaca en horizontal i la desacomedida de ella no se la piensa guardar en la boca en la abertura que queda entre las ingles en la mano o donde sea pobre de Verónica i sus blue jeans estrechos i sus tacones de hembrota que van a abrirse junto con ella la desconsiderada contra la pared contra el puño entre el cuchillo mientras no se quiebre i cuando se quiebre i la hoja se le quede dentro se las va a tener que ver con el machete hasta que llegue el amigo de conejo i lo salve de ir a la cárcel i la salve a ella por el momento de la muerte

 

Coro en la intersección: ya está tendida la niña ya está tendida. Oye David mira bien tu Goliat está vencida.

 

Abuelita bita i la ciudad: son tus imágenes mi rey David tu composición de los cuerpos siempre tendidos los sacrificios a que los has sometido indefensos siempre mujeres titán titán te gritan i no vuelves la cara la sangre chorrea sobre la pequeña parcela de hierba corres desnudo por las calles de la urbe son las seis de la mañana i desde los carros los conductores observan impasibles mientras saltas a la quebrada i sus arterias que te transporta hasta tu torre del vigía. Pisa suave el alazán con su jinete  allá a lo lejos sobre el filo de la montaña hace un guiño i con la mano toca el ala de su sombrero has hecho bien el trabajo en el castillo.

 

Coro en la intersección: Está muerta. Hace unas horas se escuchó la pólvora de la celebración Conejo blanco se lució i ahora lleva  unos tenis bordados en casquetes i lentejuelas  i cuatro billetes enormes para la fiesta la princesita ya está muerta hace dos noches se recuesta íngrima contra la pared de su castillo.

 

Abuelita bita: del taller que bordea la esquina recién arranca el carro que carga los cuerpos el chofer  chancletea apenas va calentando motores hoy tienen un viaje al castillo donde  dicen el niño mató a una princesa

 

La ballenita: la aldea está peinada i nadie duerme Fredy conejo blanco se acuclilla  junto a la hierba que crece impúdica en los altos de su torre agarrándose las huevas para tratar de acallar el bramido de otra muerte que perpetró oculto en el umbral

Abuelita bita: ¿Cuántas muertes mi rey David cuantas mujeres inertes en el piso? ¿A quién ibas a matar una i otra vez contra la pared?

Fredy Conejo blanco: Mi rostro conserva el grito de la noche del terror mi frente registra las imágenes golpeando los rincones la torre del cementerio me gustó desde la primera comunión después de los regalos me senté en el solar de los sofás a comerme el arroz con pollo. La vi. Subí todavía con el vestido bendecido un cementerio de tumbas vacías. También nos habían expulsado de ahí. Me gustó el olor esa noche dormí en uno de los huecos tenía  un paquete de cigarrillos robado a la abuela todavía me pregunta si yo fui el que los cogí.  Después traje mi jardín. Soy el único huésped. Mi cabeza fruto prohibido enraíza en el aliento de los muertos que me susurran imágenes i gestos que no recuerdo. Hace días están las retroexcavadoras la aldea va a desaparecer un  imperio derruido ahora es la hora de la limpieza. Aquí ocultos en la aldea la Pernicia nos persigue provocando al tendón de los desquicios. Paso niquitao llego niquitao salgo niquitao para llegar niquitao del mismo modo que el cierre de esta chaqueta de cuero que me compré en un almacén de usadas aunque lo propio es tener la nueva abro las solapas cuando el bus aprieta el acelerador  a lado i lado los deshechos a medio incinerar entre los guiñapos que se acuclillan suenan  los dados del destierro arriba el jinete i su alazán bam bam soy Fredy Conejo blanco me arrastro entre cloacas necesito sellar la llaga en el costado mis pies llenos de vidrios así nací desde el parto furibundo saque los pies por la cabeza i venían con astillas i restos de músicas partidas así crecí seco en el vacío así resisto  mi fastidio mi heroísmo feroz sobre el rostro sobre el cuerpo de mis victimas ahora llenos de caminos veredales.pernicia-niquitao-blanco-y-negro-devastacion-y-ballenita-la-ciudadweb

La ballenita: una puerta sigue a otra puerta un hombre sin camisa eructa i en la otra puerta se recuesta el hombre viejo.

Abuela bita: en el balcón cuatro niñas en pelota flamean sus manitas el acelerador se hunde hasta el fondo mañana estarán maquilladas una detrás de otra sobre las escalas que suben al balcón aldea hechiza mira de reojo las laderas suculentas i al jinete en su alazán las retroexcavadoras convertirán el jardín de los sofás en pavimento que albergará una escuela para los niños i las niñas que se perdieron el futuro

Fredy Conejo blanco: Soy Fredy ángel exterminador  bajo escalas subo faldas comprimidas sobre muslos de hipopótamos i chimbas  apretadas que se ponen a la venta ahí bajan las estrellas que no titilan en la noche porque están acostadas en colchones sin tendidos recojo las migas del pan que me dio la abuela para llegar a casa i espero que esta vez los pájaros no se los hayan devorado porque estoy perdido estoy vacío i no encuentro el rastro del camino

 

Coro en la Intersección: yo no estoy tú no estás nosotros no estaremos

 

 

Círculo vacío. Primera parte Fredy conejo blanco i la ciudad.

 

Fredy Conejo blanco: Fredy conejo blanco corre liquido pies ligeros sobre el río urbano Jesús caminó sobre las aguas  sutura que separa al Metro de la campiña turística que deleita a los extranjeros cobija de incendios extáticos orificios de un volcán que han sabido taponar Fredy conejo blanco salta con su desnudez al viento en la velocidad del tren i estallan pepas sicodélicas en su boca en su cabezota de risa inmortal que descorren el álbum fotográfico donde el barrio pingorotudo celebra la boda de la novia con su vestido desguazado Fredy conejo blanco la lisonjea prendiendo la bombilla del pico de su chimbo ella la recién casada le sonríe con su rostro demacrado mientras los que van en metro ya la han olvidado patina la pestañina entre el lodazal de las cobijas todo el semen de todos los que se lo hincharon  para desbordarla mientras ella miraba para el techo buscando cal i techo  en la desmesura de la inocencia en un doblez los muslos que se abren arre arre el pelo rosa secreción de un paisaje sin estrellas extática  inmutable toda ella soliviada contra el arrume de llantas que le da sombra al depósito sin sandalias los dedos de su barniz detritus se cubren por un momento con lo que pringa la estela del conejo  allá va  el metro frena i la estación se va cerrando con el parpadeo de otra aldea  para que se bajen los obreros i las mujeres que no tienen hombres porque estos se les fueron me quiere no me quiere musita la ballenita i atisba hasta la torre del vigía i en un abrir i cerrar de puertas la niña sonríe junto al  fogón i se levanta su faldita los calzones tienen sangre sus labios de labial frambuesa a veces rojo cereza la noche está cerrándose arre Fredy conejo blanco arre  arre caballo grande arre arre caballo negro i  malo que lleva al vaquero altivo hacia el futuro soy conejo blanco  bam bam  balas que te matan y te vuelven a matar porque te abren hueco que vi cuando a mi mamá le chorreaba sangre i baba  por entre las piernas pero de eso no puedo hablar iba a ser una niña el papá salió corriendo i se perdió cuando dijo que ya venía a mi me dejó dos balas arre arre caballo grande  arre arre caballo negro i  malo que pisa  las baldosas llenas de puercas de día soy Fredy pero de noche soy conejo blanco bam bam balas que te matan i  te vuelven a matar i mi caballo bam bam negro bam bam puede volar sobre la cicatriz que tiene mi mamá entre las tetas que ese hueco es estrecho pero todos se la meten  Fredy conejo blanco se zambulle en el río mientras la noche lía las orillas cultivadas con bagazos de atavíos i vagones tropezados i busca el hilo conductor que lo transporta con espuma i perros muertos hasta el orificio que lo saca a la pendiente que lo arrastra hasta la esquina donde gira en la intemperie en el solar de los sofás que le dan la espalda a los muros carcomidos donde todos mascan sombras mal augurio fósforos que encienden i se pierden encienden i se pierden entre las cuclillas de los  desterrados hasta las escalas estética del escombro para llegar por fin aterido i frenético a la puerta de su torre lugar de su vigilia  desde la que observo mudo el horizonte que se cierne sin contar conmigo me quiere no me quiere musita la ballenita i atisba hasta la torre del vigía i la abuelita bita suspira sin remedio

 

Intersección de abuelita bita i su sueño de conocer la isla de San Andrés

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La ballenita: La abuelita bita sueña con ir a la isla de San Andrés ya sabe que queda en el mar Caribe i  tiene comprado el vestido de baño azul rey como mi rey  de falda larga que le cubre la miríada de vena varice sueña que sueña la abuelita bita con el mar azul i verde de la isla de San Andrés las muchachas se ponen bikini los muchachos se abrazan con ellas la abuelita bita se imagina con su traje azul rey gafas para el sol sombrero enorme en tela multicolor i en su andar con coctel las ñomas no se le sancochan entre tanta arena i tanta fiesta que es lo que ella sueña ¿con que sueña? con un viaje a la isla de San Andrés hace mucho terminó de pagar su traje azul rey como  mi rey i lo saca de la caja en que lo guarda i lo abraza cada que el mar trae las olas en su televisor a blanco i negro i entra cautelosa i discreta tal vez es una sirena el sol brilla con ella i entonces la abuelita bita se ríe como niña i chapucea i se interna lejos más lejos muy muy lejos en el mar de San Andrés i va nadando hasta donde va un barco que le da la vuelta al mundo  i otra vez en este día el vestido se queda quieto en su caja de ilusiones en una tabla de una pieza de una casa de la aldea mientras ella sale a recorrerla con sus empanadas i su frasco de ají pajarito con cucharita limpia  que preparó mientras soñaba.

Dialogo en demolición o nuestra pequeña escena de amor

 

Acotación de la Abuelita bita: la ballenita i conejo blanco sobre la cicatriz de la casa abandonada mansión heredada a la intemperie para que los hombres i las mujeres de la aldea orinen recostados contra ella que  se ríe de sus miembros fláccidos i debilitados por la aurora i la pipa que bombean desocupando su  liquido seminal – quisieran ellos –  i ellas cavando desde sus lechugas decrepitas visiones de rallador de zanahorias no hay puertas no hay ventanas no hay techo han caído a las patadas ella mira un horizonte él mira un horizonte. Extáticos. Secos. Mudos.  Por los desagües eructa el mar que la ballenita no conoce la aldea está sumida en el silencio de los que fuman en cuclillas

 

La ballenita: Es un lugar hermoso i los vidrios los barrí contra el rincón. La abuela bita se quedó mirando por la ventana. Callada. Mascando. No sé si le dolían los pies. Yo salí a hurtadillas por el hueco de la tapia con mis calzones nuevos i el labial junto al espejo. Traigo una sabana i usted ya sabe que es mi primera vez. Este olor a chocolate me produce cierta nausea no sé qué animal muerto se recuesta contra el muro del castillo.

 

Conejo blanco: aun no llego. Estoy en la demora de la huida  pepas sicodélicas estallan en mi cabezota de risa inmortal   en el cielo el jinete cabalga en su alazán. Así desnudo mi chimbo es el guimbalete  del campanario a Verónica la sacrifiqué contra la acera trece puñaladas le ensarté Verónica tiene el rostro atravesado tiene el vientre señalado está acostada está marcada la conocí anoche ella me conoció ahora. La cañada lleva agua turbia salto sobre sus aguas Jesús caminó sobre las aguas  que me conducen al socavón del puente en donde los negros se fuman un bazuco soplo con pasión i mi risa sale a carcajadas mi cabezota es de animal me visten para mis nupcias con la ballena trece añitos i  esta verga se ríe con su risa de príncipe encantado.

 

La ballenita: tengo el vello que me cubre lo que hay entre mis piernas como usted lo quiere. Largo crespo i sin tocarlo con  jabón. Le cocine un sudado unas papas una yuca  la mitad de una arracacha una carne con mucho gordo vendí  las empanadas con la abuela rompí el marrano que guardaba las monedas para comprar la cama barrí la estancia recogí escombros i los señores que sudan en cuclillas no me han tirado las colillas. Busqué un tendido que distendí sobre la tierra inventé una alcoba con luna para dos. Tirito en la intemperie para que usted me vea  para que usted  me sienta para que usted me toque la infección del  “piercing”  la embolato con perica i con las pepas que me dio veo volar la olla  sobre los techos de la aldea. Me muero de la risa espero que traiga la bolsa para ponerse en el tomin i que tenga las manos limpias mi abuela me dijo una mano sucia vinagra cualquier arepa no se deje mecatear que sus cositas son sagradas no se deje untar el moco de  un huevón que más tarde la va a dejar con la barriga llena de casitas para armar.

 

Conejo blanco: después de las severas puntadas que le voy a dar  me voy a ir directo a buscar a mi mamá que está planchando en la cocina que  me prepare mi agua de panela i mi pedazo de pan con mantequilla que siempre esconde entre sus tetas ella me limpia la piel que dice es de azucenas i me limpia las manos que huelen a pólvora i huelen a hierro ella me solivia en mis noches de pesadillas i alimenta el insomnio gritando desde su cama mientras él la aporrea

 

La ballenita: Cuido mí rotito. A veces se moja i entonces lo repaso con el dedo. Es un olor extraño. Este almizcle siempre surge después de un espasmo en mi peluche de muñeca.

 

Conejo blanco: Aquí estoy en la penumbra sobre la cruz de la casa derruida ¿i el sol?

 

La ballenita: Atracó debajo de la cama. En mi lengua caminan lagartijas i no son mariposas las que chillan en mi cuerpo. He bordado mi ajuar en el desvelo. El bodegón de vidrios sembrados con estopa. Las chanclas nonas. El colchón redimido en la ribera de la ofuscación. Me instalo de espaldas. Mis nalgas sobre cretona i oxido. Al sereno mi pequeño deseo.

Conejo blanco: Mi cuerpo soy Judas llevándome a la horca se balancea sin tiempo ni espacio ni vasijas para las lágrimas me sitúo detrás o me sitúo encima o me incorporo solitario i eyaculo sin tiempo ni espacio ni vasijas para las lágrimas.

 

La ballenita: Para que usted me quiera. Para que usted  me sienta. Para que usted  me toque.

Conejo blanco: arre conejo blanco arre, arre caballo grande, arre, arre caballo negro i  malo que lleva al vaquero altivo hacia el futuro toc toc

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La ballenita: ¿quién es?

 

Conejo blanco: el plomero sorbo cañerías de todo tipo destapo cualquier orificio  bam bam i no hay ojo de culo que se resista a mi barra de hierro bam bam toc toc abra la puerta a las buenas o a las malas que de todas formas la voy a matar

 

Coro en la intersección: Fredy conejo blanco bebió se embriagó i el éxtasis le estalló bebió se embriagó i el éxtasis  le estalló  bebió se embriagó i el éxtasis le estalló hasta que él i su cañón deshabilitado descansaron para buscar en el techo cal i techo este héroe tiene llaves que abren camionetas i penetran anos de niñas que no se dejan si no se abren yo las abro bam bam.

 

La ballenita: Este pedacito verde de césped  sin fronteras donde mirarnos i auscultarnos ahora que el mundo gira sin tenernos en cuenta.

Conejo blanco: estese quieta estese muda estese extática

 

La ballenita: ¿así? Está frío

 

Conejo blanco: ¿le duele?

La ballenita  ¿i si me besa?

 

Conejo blanco: bam bam

La ballenita: ¿i si me abraza?

 

Conejo blanco: está gorda.

 

La ballenita ¿i si me dice?

Conejo blanco: tiene seco el hueco

 

La ballenita: Ni una gota de agua ni una lagrima para esta ofrenda. El sol escupe sombras i en la intemperie permanezco quieta.

Conejo blanco: no la beso ni la toco estese quieta estoy arrecho

 

La ballenita: Las sirenas se vuelven humanas cuando logran el amor de un príncipe.

 

Conejo blanco: ¿i las ballenas?

 

La ballenita: en la olla hierve carne i caldo i los platos están sobre el mantel.

 

Conejo blanco: voy a orinar

 

La ballenita: son los muslos. Eso es. Estoy hinchada A veces creo que mi mamá me quiere chuzar para que me desinfle. Veo su rabia en la mandíbula cuando me ve comer como frituras o sueño que como. Dice que no quepo en ninguna parte.  Por eso me sacaron de la modelada para las fotos de la primera comunión de mi prima Yuri. Que los cachetes también me repite mi mamá todas las mañanas mientras me peina el pelo en un cholo que me brota las venas de la frente. No sé qué es lo que me infla pero es de noche

 

Conejo blanco: debe ser su ángel de la guarda.

La ballenita: Cuando mi mamá sepa que usted le dio un billete de cincuenta mil falso por mi primera vez lo va a ir a denunciar con la policía.

 

Conejo Blanco golpea  a la ballenita hasta que cae

 

Conejo blanco: a ella también se lo meto usted no botó casi sangre

 

La ballenita: ¿i la princesita?

 

Conejo blanco: ahora no adivinan las videntes ya no hay necesidad de saber el futuro la aldea huele a chocolate
La ballenita: creo que debo volver a la reja en donde se quedó mi abuela.

 

Conejo blanco: en el revés de la falda de la abuela está el mapa que nos guía hasta los cuerpos tendidos en los castillos en las aceras

La ballenita: su desnudez de ángel se colorea con el líquido de mí caída.

 

Conejo blanco: la urdimbre del destino. El jardín es la llave. La abuela tuvo la llave.

la ballenita: en tres noches voy a dormir en su torre

Conejo blanco: embalados borrachos i recontrapichados hasta el hedor la voy a mandar a que haga de comer

 

La ballenita: son las tres de la mañana encuentro chocolate dos huevos i salchichón.

 

Conejo blanco: no me apetece i usted se boga el chocolate

 

La ballenita: ya hemos jugado a la ruleta rusa i no me cabe otra pepa me quiero ir i usted me revienta la nariz

 

Conejo blanco: mi cabezota de risa inmortal

La ballenita: ¿qué ve?

 

Conejo blanco: la princesita se recuesta en el revés de mí cabeza le descargué  veinte veces mi pájaro metálico no puedo cerrar los ojos busco el jardín Verónica se desploma contra el piso un jeroglífico se inscribe en su rostro no siento nada porque no me duele nada

.

La ballenita: i cuando usted abrace el jardín me voy a acercar para acariciarle su perfil

Conejo blanco: son sus dientes los que suenan contra el muro ¿Le dolió?

Abuelita bita i la ciudad: Dos o tres letras  con las que se deletrea el estupor la pared no pudo reventarse con los golpes de cabeza ni siquiera una leve insinuación de telaraña correrse caerse un clavo no hubo nada de eso i la cabeza contra ella i la cabeza contra ella i la cabeza contra ella  la pared no escuchó a Alí baba

 

La ballenita: de rodillas intento llegar hasta la ventana para pedirle ayuda a mi abuela usted espera a que me pare un quemón en la cabeza otro en la nuca. Mientras caigo la ciudad apaga todos los foquitos.

Conejo blanco: la tabla del dos el agua sorbe en las cloacas mi mamá viene a salvarme ella limpia mi piel de azucenas i su cuerpo de ballena la peina por delante usted queda como una virgen por detrás queda como la que es una malparida que se hizo dar dos tiros por metida mi mamá la lleva en un taxi para botarla en una manga pero termina llevándola hasta el edificio donde llegan los carros que cargan los cuerpos desde el  jardín de los sofás veo pasar su cortejo fúnebre pepas sicodélicas estallan en mi cabezota de mueca inmortal

 

La abuelita bita i la ciudad: i el ábrete sésamo lo dice Fredy para escabullirse por las rajas de la aldea el niño corre i baja i sube i corre i baja i sube mientras la ballenita sube i baja de la torre no hay sutura hasta los brazos de su abuela que camina con las gasas que cubren sus ñomas i las gasas se manchan de niebla i  la abuela  repara en las gasas manchadas de niebla en sus empeines que no sanan i  repara que tuvo la llave i repara en la cuadra que falta para llegar a la esquina que dobla hacia arriba i la calle se empina hasta la cancha que hay que pasar para llegar a la calle que hay que subir para entrar al cementerio donde se erige la torre del niño que corre desnudo al lado del metro que cubre la ruta del río i repara  que tuvo la llave  i repara en el ángel que le sopla en la oreja i la ballenita aparece en la puerta en un viaje de nubes i éxtasis i llega hasta ella i el ángel no puede el ángel no debe titán titán le gritan al ángel i repara en que la ballenita se tira la lanzan se cae la tiran se lanza se cae

La ballenita: cuando termino de caer el chocolate comienza a devolverse por mi boca i mi nariz riega la aldea en el edificio que llevan los cuerpos que cargan los carros mi abuela me abraza con su bata de terlete cosida en la singer mascando la última oración de lado entiérrenla de lado que boca arriba mi ballenita  tiene pesadillas           su bata está  manchada de chocolate

 

Coro en la intersección: ella se tiró subió i se tiró se dejó caer se dejó lanzar por un instante se suspendió en el aire la abuelita bita le sonrió i la arrullo hasta que la ballenita impactó  él le sopló dos veces titán titán le gritaron al ángel bam bam  el niño le ayudó la lanzó  la obligó a caer bam bam  la ballenita se tiró en el mar ya extática sonríe distendida con su vestidito azul campana regurgita el océano desde su tráquea bombea la última imagen es del príncipe i sonríe

 

Abuelita bita: ahora los perros i el ángel descorren las calles olfatean canecas i el carro que carga los cuerpos llega de su marcha fúnebre a estacionarse en reversa dicen que trae la bolsa del castillo donde mataron a la princesa

 

Circulo vacío. Segunda parte Fredy conejo blanco i la ciudad

 

Fredy conejo blanco: de refilón  veo la congestión en la terminal de transporte bam bam  salto escalones de cuatro en cuatro paro en seco sobre el puente peatonal le escupo la cara a la  gorda que va babeando contra la ventanilla de ese bus flexiono mis rodillas cojo impulso vuelta de canela en el aire i caigo cagado de risa sobre la cola de un perro que hace la siesta chilla  bajo escalones de cuatro en cuatro para poder estar de este lado de la reja que es el mío persignándome por mis amigos acostados  por los siglos de los siglos rancho removido son montones  al por mayor es la tierra del tres por mil  no identificados da lo mismo somos millares que no contamos  en la tierra del destierro ellos estuvieron esperando en sus neveras por esta oración arriba del pesebre desde el cielo el jinete montado en su alazán me hace un guiño se baja un poco el ala del sombrero yo asiento con mi cabeza ya le hice el trabajo a la princesa  pum pum bam bam  se siente orgulloso i de la dicha hace que se encabrite su palafrén esquivo las miradas mi tatuaje me puede hacer perder caigo de puntillas i me impulso desde la espalda del niño que se amarra los cordones me desboco no hay nada que me pare en esta huida hasta mi torre Busco que me monte un mayordomo hosco que me golpeé i me conduzca fijo por la tarima de los dueños. busco el río que separa la ciudad i me paso al otro lado pico monto pico monto escojo la que no tiene tetas a escarbar los extramuros  tantas retroexcavadoras obligan a cambiar de rumbo sigo la ruta de los buses  morcilla rosita un sofá en posición mataculin toneladas de reciclado tienda con teléfono público junto a la ventana una puta en minifalda las chanclas altas mucha celulitis i algo de vena varice el kit de la puercada el jeep  antes de la esquina i pum pum la iglesia de la reconciliación doy tres saltos una cabriola  media vuelta otro salto i allá a lo lejos se oye un llanto otro salto i caigo en la plataforma del camión estacionado i sobre la chatarra realizo bruce lee los gestos de la hiena salto estallan pepeas sicodélicas en mi  boca en mi cabezota de mueca inmortal salto llegué al castillo antes que la princesita el fierro lo escondí  debajo de la cama de mi mamá brinco en este lado de la calle los retazos son banderas de un país que no es el mío brinco un colchón abierto sobre un charco de juagadura de chasis brinco sobre bultos de periódico ocho pasos le doy puños al garaje i me  desboco hasta el muro de otro cementerio que tiene inscrito Maldito bazuco te vencí giro entero en el aire soy el sol que me enrollo como llanta de camión caigo corro i me zambullo en el hueco de un meteorito brinco permanezco un segundo en el aire el bombillo de mi chimbo escarba el paisaje al otro lado del alambre una retroexcavadora i la muchacha en cuclillas solo atino a verle el pantalón tal vez orina doy tres brincos en reversa  salto uno salto dos i salto tres por la otra acera el mecánico amarra el cigarrillo sonríe desdentado caigo al charco i del charco voy en diagonal a los resortes de aquel colchón alcanzo ese balcón esos muslos se me abren se me cierran  es un rinoceronte el que los abre el que los cierra tiene que poder doblar un camión bajo i subo ella eructa el pollo que se come una mano negra abre la nevera bajo i subo saca la jarra con el jugo de guayaba de la olla sale olor a sancocho de pescado bajo i subo i otra vez me lanzo horizontal de cabeza contra el muro Maldito bazuco te vencí que totazo caigo al suelo cojo impulso i otra vez contra el muro  i otra vez contra el muro doy tres pasos i otra vez contra el muro subo la pared vuelta entera aterrizo en la acera bajo por la izquierda un jardín después del holocausto huelo el agua i me arrecho a dar la posta contra el metro aún no llego estoy en la demora de la huida veo a la princesa recostada contra el muro del castillo veinte huevos anidan en su cuerpo    al río he de volver

Circulo en el castillo de la princesita

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Abuelita bita i la ciudad: enhebrando la periferia  paso fino el chalán i su alazán erase  una vez  el jinete microscopiquito en su ecuestre custodiando la aldea allá abajo los niños juegan al pum pum desovillándose por los faldones de la ladera ellos los niñitos van i vienen con los pies descalzos pum pum i el jinete los observa complacido mientras no se salgan de la cerca arre arre caballo negro i malo que te mato si yo quiero i voy hasta el castillo de la princesa i me devuelvo si también quiero mientras los carros que cargan los cuerpos pasan i vuelven a pasar manejados por figuritas de cera que a veces tienen bigote i otras veces van bostezando    allí viene ese cortejo no pedido a levantarla de su sueño bella durmiente te quedaste extática  con los huevos en los resto de tu cuerpo los cuerpos no tienen sudario los cuerpos no tienen un nombre bam bam     un estropicio el recuerdo          allá van con ella la princesita de boquita cuadrada chiquilin chiquilan la muñequita ya no vuelve a pasar los maderos de san Juan aserrín aserran    la muñequita viaja en el lugar del pasajero a los carros que cargan cuerpos los sopla el viento sobre rutas ya borradas sobre rutas recién inauguradas

 

Intersección de aplauso para Fredy Conejo Blanco por el asesinato de la princesita

 

el niño se lució  se extasió i comenzó a brillar

arriba el alazán bam bam i su jinete pum pum

el niño la tumbó la dejó caer la dejó tendida i se echó a correr

artillerito de metal la esperó escondido en el umbral

apuntó i descargó la tumbó la dejó tendida

la princesita no se enfureció no tuvo tiempo más bien se recostó

se resbaló por la pared i visitó el tiempo del amor i espero a que

el niño le incubara los veinte huevos de pájaro mecánico

descansó se olvidó de todo se durmió se entregó a los sueños

i al fin su abuelita bita apareció por ella

titán titán le gritaron al ángel  él no los oyó iba bajando la cuesta

Abuelita bita i movimiento para la ciudad:el carro que recoge los cuerpos repasa  lento el camino de vuelta el cuerpo en su bolsa talla única deshaciendo sus pasos a pompa de marcha fúnebre la maquina la zangolotea sobre el camino destapado camino a los brazos de su abuela bita que la abraza con sus brazos de nubes i vacol mis huesos de galleta  el cuerpo empacado por personal que no ha vertido lágrimas solo silbaron cuando la encontraron los conductores van charlando el semáforo los sorprende freno en seco atrás el cuerpo brinca adelante no se inmutan  paran a comprar buñuelos una nevera nos espera  Jesús caminó sobre las aguas que lo descargan en la aldea donde Fredy Conejo blanco sube i traspasa el orinal del mundo bam bam nos invadieron las retroexcavadoras para tocar el piso del último escalón de su torre de vigía i caer en su jardín                                  Ya no hay erección

Fredy conejo blanco: veinte es el santo i seña para que se borre tu cabeza de la faz de mí vergüenza  miro el moco entre mis piernas entreabiertas orino en tu cara destrozada de princesa  me río i al río he de volver

 

Abuelita bita i movimiento para la ciudad: las mariposas negras no aparecieron en mis sueños se instalaron en el pórtico de la puerta i permanecieron agoreras hasta la llegada del carro que carga los cuerpos ibas a llorar pero más bien te recostaste contra el muro dime algo sobre el horror mi niña que yo no sepa dicen los vecinos que escucharon pasitos bajando las escalas del castillo tin tan tin tan i que sintieron cuando desde la oscuridad saltó el niño con su pájaro metálico tan  tan  disparó     disparó   disparódisparó disparó     disparódisparódisparódisparó   disparó  disparó    disparó     recargó     disparódisparódisparódisparódisparó   disparódisparódisparó       disparó

 

Coro en la intersección para la caída de la niña: oye David que tu Goliat ya está tendida ella ya cayó la princesita ya está muerta ¿dime mi rey es que no la ves recostada contra la pared? ella no te dijo nada ni siquiera te alcanzó a mirar no tienes que correr la princesita ya está muerta ella ya cayó

 

Abuelita bita i movimiento para la ciudad: escupió la intentó mirar intentó reír  despavorido  comenzó a correr a buscar el agua a buscar la falda a buscar las tetas ella quedó tumbada veinte huevos anidando en su cabeza no tuvo tiempo de decirle nada lo atendió como una princesa atiende a su asesino  i llegó la abuela i después llegaron ellos i la embutieron en la bolsa sin recatos sin amor como a un perro como a un pueblo i la metieron en el carro recién lavado ahora bajan conduciendo con cuidado van hablando de un dos cero en el estadio somnolientos eructan consomé con huevo duro el que bosteza ha chorreado menudencia en la solapa de su traje negro la caspa coge cuerpo la emisora tararea una balada de un jilguero atrás el cuerpo destrozado no escucha la balada ya no importa si me quieres no te quiero vas rumbo a la nevera

Nada te calma señor en tu reino de angelotes i escombros Nada te llena señor Nada te sacia mira a tu David fortalecido con el liquido del bautismo

 

Epilogo. Círculo vicioso

Abuelita bita i movimiento para la ciudad: Saltó con su desnudez al viento por el nacimiento de agua que se desprendía del castillo i gritó despavorido estallan pepas sicodélicas en su boca en su cabezota de mueca inmortal  hasta intersecar otras aguas que lo condujeron al  río que atraviesa la ciudad de hierro i se echó de espaldas a mirar el cielo a buscar el techo en el insomnio de los dioses i esperó a que la corriente lo depositara en la alcantarilla que desagua los excrementos de su aldea  moisés el salvado de las aguas i por allí se escabulló hasta encontrar la tapa exacta que daba a las nalgas de los que allí se acuclillaban para soplar su pipa  i llegó a tocar la puerta de la casa de su mamá que lo esperó planchando  i ella montó la olla hirvió el agua echó panela desenvolvió el quesito i cerró los ojos mientras el niño realizaba su oración i  cuando le vio las manos martilladas con color rojizo no dijo nada en el nombre del padre encaletó el punzón su cañón  del hijo debajo de la colcha debajo del colchón de la cama de su mamá i del espíritu santo amen el jinete i su alazán ondean el horizonte el jinete hace un guiño de aprobación con el sombrero el niño se lució se sentó en la mesa i comió huevos con arepa después se figuró correr se figuró reír hasta su torre del vigía i allí entonces consoló  sus pies para  la próxima  huida

Érase una vez

fin

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